Durante años, la moda fue el principal vehículo de expresión personal de las celebridades. Hoy, esa narrativa se ha trasladado al interior de sus casas. Según una reciente tendencia recogida por El País, figuras como Rosalía o Jake Gyllenhaal no solo habitan espacios diseñados con intención, sino que participan activamente en la creación de piezas, materiales y conceptos que definen su manera de vivir.
La decoración ya no es un fondo neutro: es un lenguaje estético, tan potente como la ropa que se elige o la música que se escucha.
El hogar como manifiesto personal
El interés de artistas y actores por el diseño de interiores confirma algo que en Dcore llevamos tiempo defendiendo: los espacios hablan de quiénes somos. Un sofá, una porcelana artesanal o la elección de un material no son decisiones aleatorias; son extensiones del estilo de vida, del carácter y del momento vital de cada persona.
Rosalía, por ejemplo, ha mostrado interiores donde conviven lo contemporáneo y lo emocional, piezas con historia y diseños que transmiten identidad. Jake Gyllenhaal, por su parte, ha explorado el mundo de la porcelana desde una mirada casi artística, demostrando que el diseño doméstico puede ser también una forma de expresión creativa.
Diseño, cultura y estilo de vida
Esta tendencia refleja un cambio cultural claro: el diseño de interiores ha dejado de ser únicamente funcional o decorativo para convertirse en un territorio de autor, donde se cruzan arte, moda, arquitectura y bienestar.
Ya no se trata solo de “tener una casa bonita”, sino de crear espacios que representen una forma de estar en el mundo. Espacios que cuentan historias, que generan emociones y que evolucionan con quienes los habitan.
En Dcore entendemos el diseño y la reforma desde esa misma perspectiva. Cada proyecto es una construcción consciente, donde la distribución, los materiales y los detalles responden a una narrativa clara: la del cliente.
Porque hoy, más que nunca, la decoración es el nuevo lenguaje del estilo.
Y el hogar, su mejor escenario.